Hoy queremos hablaros de la retención de líquidos, esa gran enemiga que todos hemos tenido alguna vez.

La retención de líquidos es una acumulación anormal de líquidos en el cuerpo, dentro los tejidos que están fuera del sistema circulatorio. Ésta causa un hinchazón más o menos molesto. Normalmente notamos este hinchazón más en piernas y tobillos, aunque también podemos ver sus síntomas en manos y barriga. La retención de líquidos es el duende malo del proceso de pérdida de peso. En muchas ocasiones, después de una comida más pesada de la cuenta, gran parte del aumento de peso es causa de esta retención. Por ello, si estamos realizando una dieta para perder peso, no es conveniente pesarnos el día siguiente de habernos portado mal. Si lo hacemos, existe una gran probabilidad de que tengamos una retención de líquidos tan grande que no nos permita ver los resultados reales de la semana de dieta. Pero no nos alarmemos, ¡la retención de líquidos puede mejorar en cuestión de horas!

¿Por qué tenemos retención de líquidos?

 

La retención de líquidos puede ser causa de varios agentes patológicos, como problemas circulatorios, insuficiencia cardíaca, y enfermedades renales entre otros.  Pero nosotros no vamos a hablar de estos agentes, sino de los factores que tienen que ver con nuestra dieta. Lamentablemente no es posible evitar la retención de líquidos, ya que, incluso cuando no es patológica, se rige por muchos otros factores paralelos a la dieta. Por ejemplo, puede favorecer la retención de líquidos trabajar muchas horas de pie, tener bastante sobrepeso, tomar ciertos medicamentos, tener mala alimentación y la inactividad, entre otros. Además, se suele ver más la retención de líquidos en mujeres que la retención de líquidos en hombres, ya que los cambios hormonales son sus más fieles aliados. De hecho, en los procesos menstruales y premenstruales es muy frecuente que la mujer presente una mayor retención. Durante el embarazo es otro momento en que la mujer sufre más por la retención de líquidos, ya que en su cuerpo existen en poco tiempo muchos cambios hormonales. Por lo tanto, repetimos, en principio no hay que alarmarse si se padece de retención de líquidos, sólo hay que hacerlo si se empieza a padecer en exceso o si es dolorosa.

¿Cómo evitar la retención de líquidos?

 

Sentimos deciros que la retención de líquidos no se puede evitar, pero sí que podemos intentar reducirla con la alimentación. ¿Cómo? Pues apuntad estas pautas, ¡que nunca sabemos cuándo podemos necesitarlas!

  • Reducir la sal: aquí os vamos a explicar por qué después de saltarnos la dieta podemos pesar mucho más de lo que nos concierne. La sal, por su composición molecular, retiene líquidos. ¿Nunca os habéis preguntado por qué se echa sal para descongelar las carreteras? Pues exactamente lo mismo ocurre en nuestro organismo que, como es bien sabido, es en más de un 70%, agua. Por lo tanto, la sal favorece la retención de líquidos y las salsas, sobre todo las que comemos en restaurantes o en alimentos precocinados o ultraprocesados suelen estar cargadas de sal. Es de VITAL importancia reducir la cantidad de sal, ya que, aparte de la retención de líquidos, ésta nos puede provocar hipertensión. Al reducir la capacidad del cuerpo de eliminar el agua, aumentará irremediablemente el volumen de la sangre, que generará presión en las arterias. De hecho, el tratamiento para la hipertensión no es más que un potente diurético. Por ello, no hay que tomarse a broma el consumir sal en exceso y es conveniente ponerle remedio ya desde hoy.
  • Consumir alimentos diuréticos: para reducir la retención de líquidos hay que procurar ingerir la mayor cantidad de agua posible, para así favorecer la eliminación de los mismos. Por ello, deberemos añadir a nuestra dieta alimentos que contengan líquido, como es el caso de varias frutas como la sandía, manzana, naranja, melón, kiwi, piña, fresa, limón y un largo, etc. Pero, además, existen otros alimentos que son diuréticos naturales y es importante que los conozcamos para poder recurrir a ellos cuando la retención de líquidos toque a nuestra puerta. Algunos de ellos son el ajo, la cebolla, el apio, el pimentón, el pepino, las espinacas, los espárragos, algas, alcachofas y la remolacha, entre otros. Todos los alimentos que tengan un alto contenido en potasio, magnesio y vitamina C estimulan la diuresis y, por ello, favorecen la eliminación de la retención de líquidos.

  • Beber mucho: como hemos explicado antes, la ingesta de líquidos es de vital importancia para la mejora de la retención de líquidos. Ello se debe a que el agua mejora el flujo linfático y ayuda a eliminar mediante la orina el exceso de sales y minerales que puede estar provocando esa retención de líquidos.
  • Hacer ejercicio: tampoco os vamos a pedir que corráis un maratón, pero es imprescindible, para mejorar la retención de líquidos, hacer ejercicio. El ejercicio activa la circulación y ayuda a que el cuerpo arrastre el exceso de líquidos. Es suficiente, como dijimos en nuestro anterior post, con correr o caminar media hora al día. Si lo tuyo no es el deporte ¡que no debería ser así!, o simplemente hoy estás perezoso, puedes probar con actividades pasivas que mejoran la retención de líquidos. Estas son, por ejemplo, la sauna.

En Nutritrainclinic entendemos la importancia de cuidar la alimentación y guiarte durante todo el proceso. Para ello, adaptamos la nutrición a tu estilo de vida y condiciones personales, porque no todos tenemos el mismo objetivo. Por esto, nuestro equipo de profesionales clínicos adapta personalmente la dieta a tu objetivo, sin dietas milagro ni dietas predefinidas. Nos avalan más de 4500 pacientes satisfechos en 10 años, que ya forman parte de esta gran familia. Y tú…¿Hablamos?

¡Anímate, el cambio empieza en ti!

En el próximo post hablaremos de los 10 alimentos más diuréticos y de cómo cocinarlos de forma saludable y divertida. ¡No te lo puedes perder!